ánimo oscilante. - sin_título
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17 Nov ánimo oscilante.

Este post representa un manual de actuación sencillo que nace para dar respuesta a todos aquellos profesionales que, según propia declaración, no sabéis muy bien cómo actuar ante subidas o bajadas repentinas del estado de ánimo. El manual es breve, se condensa apenas en un manojo de párrafos, y se enmarca dentro de la tradición aragonesista, es decir dentro del pensamiento escolástico trazado por Luis Aragonés.

Podemos tener un estado de ánimo muy alto o muy bajo. A este respecto diremos que los estados de ánimo normales, medios, son -desde nuestro punto de vista como ciclotímicos- sólo escalas intermedias de un viaje que a menudo dibuja un destino idílico o bien fatal.

Si estás muy alto, hay que atacar, hay que sacar todos los delanteros, tirar a puerta, tratar de dar el último pase, probar la jugada ensayada que no salía en los entrenamientos, atreverse a soñar, a poner en un papel powerpoint disparatadas proyecciones e inventos, planes, gestas, desarrollos, creatividades, brandings, presentaciones, argumentarios. Si crees que puedes hacer hat trick HOY es el día para escribir propuestas, para hablar con tu jefe, para echar a andar un nuevo negocio, para atreverse a hacer eso tan complicado. Una tarde de ésas, valiente, puede entregarte seis meses placenteros de trabajo, una empresa de éxito que viva cien años, la oportunidad que has estado esperando toda tu vida. O mejor, la oportunidad que ni siquiera esperabas porque no sabías que serías capaz de pensar o inventar o imaginar o aventurar algo así de grande.

Si estás muy bajo trabaja más que nunca, aprende a disfrutar con la defensa, piensa todo el rato en el profe Ortega, convierte tu zona de influencia en un fortín, no dejes que nada ni nadie traspase de tus líneas rojas, acuérdate de lo bien que estabas cuando rematabas a puerta y no permitas que eso se emborrone con una goleada en contra, busca y busca hasta encontrar esa actividad en la que puedes ir construyendo algo poco a poco, aunque sea de manera preliminar. Ten siempre a mano trabajo de construcción, artesanal, mecánico, útil. Piensa que pensar es un trabajo mecánico, que incluso si parece que has caído derrotado sirve, que hasta cuando estás tendido en el sofá viendo bobadas en la televisión puedes estar imaginando obras de arte que llevar a la práctica cuando estés arriba. Tu cabeza hace trabajo mecánico, probablemente con el mismo acierto al menos cuando estás abajo que cuando coronas la cima de la montaña rusa. Haz caso a tus neuronas, arriba y abajo. Desde arriba ponles altavoz, hazlas despegar; allí abajo sobre un suelo construido por ti, repleto de trabajo.

Este post representa un manual de actuación sencillo ante la fuerte oscilación en los estados de ánimo de humanos profesionales. Lo decía Luis: si ellos atacan, juntémonos y disfrutemos defendiendo; si estamos bien nosotros, desatemos todo lo que llevamos dentro. En ambos casos escogeremos una actividad tremendamente útil para convertirnos en humana y brillante maquinaria creativa profesional. Porque aportaremos soluciones diferentes, luminosas… y seremos a la vez el equipo menos goleado.

1Comment
  • Angel
    Posted at 21:29h, 24 noviembre Responder

    Aplicaré el manual con cuidado y esmero.
    Muchas gracias, Maestro.

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